El trípode mafioso

Había un viejo cuento donde muchos tipos sufren el suplicio de estar hundidos con mierda hasta el mentón. Al canto de “No hagan olas” entendían el martirio con niveles aceptables de asco basándose en un contrato mutuo de no alterar nada, algo similar a un pacto de silencio. 

Por Cesar Briatore

Esta es parte de la historia de mi vida, vine a Mar del Plata en un mal momento para la ciudad, un mal trago que lleva décadas generando excluidos todos los días. Fue como hace 25 años en la que me fundía en una de mis primeras veces y sin muchas opciones entré a laburar en el puerto gracias a mi cuñado. Como corresponde cuando no traes oficio arranqué de raschin, una especie de peón en la industria naval. Allí durante más de una semana me presentaba antes de las ocho de la mañana en un astillero y si alguno faltaba yo entraba a ganar el día. Ese era el arreglo. 

Trigal con cuervos (1890). Van Gogh.

Tanta suerte tuve que casi por diez días siempre alguno del plantel estable faltó lo que me permitió resolver por esos días “parar la olla”. No le escapo a laburar y promediando la segunda semana me avisaron que «me tomaban». Ese día saqué una fotocopia del documento y me mandaron a una oficina a firmar unos papeles. Se quedaron con mi fotocopia y yo con ninguna. Tenía trabajo bajo la figura de una “cooperativa”.

Todo es Por y Para algo siempre me dicen en casa y así fue. Un día lijando un mamparo me salta una esquirla en el ojo, algo muy habitual porque generalmente no hay elementos de seguridad para todos. En ese momento fue cuando me mandaron a la obra social del sindicato que correspondía por actividad aunque no estaba dado de alta ahí. Raro, a la obra social en vez de al seguro.(?)

Me dieron una orden, me sacaron la basura del ojo, una gotita pal´viaje y un parche de gasa. Al otro día me saqué el parche, volví a laburar sin el alta y yo contento porque me iban a descontar solo 3 horas, de las 14 a las 17 que fue lo que tardé en ir al oculista. No había entendido bien qué pasó ese día hasta mucho después.

Resulta que un día, pasados muchos años, termino trabajando para esa misma obra social y encuentro una hoja bastante ajada donde «un» comisión directiva acordaba con el titular de aquella cooperativa la prestación de ese servicio donde los usuarios registrados terminaban financiando una ART trucha para los precarizados bajo cooperativa. El que firmaba por la empleadora también era “un comisión directiva” en ese momento, el Moncho. Pero hay más porque todo es Por y Para algo.

Ya explique un día que la pérdida del poder adquisitivo del que tantos se rasgan las vestiduras es producto de la asimetría de fuerzas entre trabajadores y empresarios. Ni hablar cuando los trabajadores están desunidos, el sindicato trabaja para las Cámaras o peor, el sindicato es la patronal. Ahí debe entrar el tercero en discordia, el contrapeso de las partes. Resulta que todo convenio, a la baja o no, pasa por el Ministerio de Trabajo y este órgano puede homologar o forzar a renegociar. Un buen argumento para no homologar, claro está, es cuando el ajuste salarial no alcanza a cubrir la inflación interanual y a las vistas de la pérdida del poder adquisitivo está claro que en esto la autoridad falla una y otra vez. Digámoslo de esta manera, cuando tenés la desgracia de estar bajo un sindicato vendido el Estado al menos podría salvar las papas y asi vos no empezas el año peor de lo que lo terminás. (?)

La puja distributiva se dirime en el Estado

Cuando el Estado no equipara las asimetrías en la negociación colectiva se produce un abuso por defecto. Ahí no solo deja de cumplir su rol asignado sino que además avala una injusticia para luego terminar promoviéndola porque el Uso hace a la Costumbre. Eso mismo que pasa en la carrera por un salario suficiente para vivir sucede con la registración laboral y las condiciones mínimas del trabajo digno. Cuando el Estado no encuentra irregularidades en lo laboral es porque el sindicato predominante en la actividad lo oculta. Resulta que los controles estatales sobre las condiciones laborales se articulan a través de los sindicatos y si hay precarización laboral el primero que se entera es la organización gremial.

Pero volvamos al raschín bajo cooperativa trucha.. ¿Cómo cobraba su salario? Bueno, además de «a tarifa plana» (sin diferenciar valor de horas extras) lo más interesante es que era en Efectivo, Viva en mano. Las demás condiciones como «piñón fijo» (sin feriados o vacaciones), «sin registrar» (debía pagar mi monotributo a pesar de no ser autónomo) y otras comillas no son tan importantes como la Guita Negra. Siempre pienso en eso. ¿De dónde sale tanta caja por izquierda en un negocio tan regulado como la pesca? Imaginen. Los puertos llenos de cámaras de vídeo, algunas cámaras a bordo, muchos pero muchos testigos, para entrar y salir en la mayoría de los puertos además de todos los controles de admisión también pasas literalmente por Aduana bajo control de AFIP. Hay Observadores de pesca, observadores del INIDEP, observadores de observadores, apuntadores, varios sindicatos, garantías de casas matrices, Ministerio de Economía. Ministerio de Trabajo, SENASA, Autoridad Administrativa,  Prefectura Naval Argentina, dentro de la ciudad tenes al Municipio, policía local, policía provincial, policía federal, otra vez los sindicatos y delante de todos se genera guita por izquierda a partir del tráfico no declarado de mercadería procesada también no declarada que termina siendo transportada sin papeles y es vendida sin pagar impuestos.. Eso es, comercialización de toneladas de recurso pesquero sin facturar que sortea toda la estructura administrativa que comienza en la cuota asignada, sigue en el parte de pesca y termina haciéndose plata que puede ser atesorada bajo el colchón o gastada en un circuito paralelo llámese en mano de obra de raschines o fileteros u otros gastos no declarados. De qué estamos hablando? Hablamos de compradores y vendedores, de márgenes de ganancia en circuitos ilegales de comercialización. Hablamos de vista gorda y cómplices dejando hacer un ilícito mayor por una porción de la jugada, hablamos de hechos delictivos en asociaciones de hecho, organizaciones espontáneas ante la falta de control y maniobras complejas en estructura logística. Corrupción y como siempre el susurro No hagan olas..

Hablamos de un trípode donde el empresario fuga, el sindicato va en parte y el Estado es cómplice. No se puede ver de otro modo y ojalá la pesca fuese el único caso. Vamos a otro caso para que el anterior no se sienta solo. ¿Conocen el caso de Vino Caliente? Si no es así, busquen su historia que es más pública que la de un rockstar de los ´80s. Lo interesante no es lo que hizo ni como lo hizo sino que sus andanzas duraron más de treinta años y en todo ese tiempo nadie vio nada. Ok. (?) El caso mencionado es parecido al de Monchito solo que a otra escala, lo que tiene en común es la duración en la impunidad, hablamos de décadas haciendo lo mismo y en constante expansión. Podría hacer la nota más larga de la historia nombrando estos casos pero lo verdad que me aburre. Lo importante no es escandalizarse por un hecho puntual sino determinar el sesgo, el factor común que delata su mecánica y la impunidad a lo largo de mucho tiempo es importante porque denota la inexistencia de controles efectivos. En la práctica es un esquema bastante simple, el empresario accede a mercados donde puede comercializar sin facturar. La acumulacion de dinero no declarado requiere ser utilizado y una parte se vuelca a salarios. Además de pagos en mano facilitados por los convenios a la baja también se precariza a través de pequeñas empresas satélites que pueden tener forma de cooperativa u otra a través de testaferros. Eso pondría en alerta a un sindicato limpio pero aquí se facilita todo. El mismo sindicato administra la cooperativa y todo se cierra entre muy pocos, todo es administrativamente correcto pero hay algo que no pueden maquillar, usan plata negra. Entonces ahí viene la pregunta ¿Quién tira la primera piedra?

Hablamos de un trípode donde el empresario fuga, el sindicato va en parte y el Estado es cómplice.

Ya lo sé,  esto es viejo como la alergia y la caspa. Donde hay guita en Argentina hay evasión siendo casi una mecánica cultural: el empresario evade, el sindicato participa y el Estado prefiere no romper. En síntesis, la evasión fiscal es la etapa embrionaria de la corrupción generalizada, las voluntades se pagan con esa plata negra y ellas la vuelven a generar. La rueda se agranda y vuelve a girar. Se encuentran en la obligación de crecer en estructura ilegal porque cuanto más crece el negocio global también crece proporcionalmente el volumen de la evasión acelerando una carreta tirada por dos corceles, uno negro y otro blanco. 

La trama es gigantesca y comienza con un acto ilegal. Todo el recorrido de ese dinero está manchado y cualquiera que le pase cerca también. A partir de ahí se cierra el pacto de silencio, estás hasta el cuello. Según comparaciones internacionales la Argentina no es el país con mayor índice de corrupción pero eso es muy difícil de mensurar, de hecho esas estadísticas se arman por encuestas. Los informes de transparency.org  posicionan a la Argentina en un no despreciable puesto 78/180 en una escala donde 0 es no corrupto y 180 es totalmente corrupto. La verdad que eso no dice mucho porque el término corrupción es bastante amplio y yo lo estoy utilizando para caracterizar a los actores que intervienen en la evasión impositiva generando dinero en negro. A ver, el dinero negro puede provenir solo de dos lugares, de una maniobra de evasion dentro de un circuito licito o directamente de una actividad enteramente clandestina. Toda aquella masa de dinero que se encuentra al margen de la ley después es una sola y se conectan necesariamente. Desde ese punto de vista la Argentina es un país con un alto índice de corrupción y se manifiesta en la cantidad de dinero no declarado que se mueve todos los días. Algunos estiman en un tercio de la economía total lo cual es otro dato difícil de saber pero por suerte tenemos un indicador. 

El tema es complejo debido a su alcance y magnitud. Todo ese dinero manchado va a algun lugar, lo gastan donde pueden pero llega a algún lugar. El peso se devalúa y pierde su valor por lo tanto no conviene guardarlo mucho tiempo de esa forma. Si se mira el mercado ilegal de divisas se puede tener una base de los pesos truchos que se generan en el circuito. En los primeros ocho meses posteriores a la liberalización del cepo cambiario dispuesto por el presidente Mauricio Macri se había duplicado respecto al año anterior la fuga de capitales alcanzando los u$s9.000 millones. En el periodo 2015-2019 la fuga llegó a los u$s 86.000 millones para lo cual son necesarios muchos pero muchos pesos para comprar eso. ¿Como la explican?

Mafias y siervos de las mafias

No hablamos solo de oportunismo ante falta de control, el choreo de cabotaje. Hay un robo institucionalizado, de estructura compleja y pergeñada de tal modo que llega a colarse en las esferas de poder para pisar el acelerador en la carrera delictiva. Sería difícil decir que hay un sector que se salva. En el 2017 el 11% de los medicamentos vendidos en comercios habilitados del país eran truchos con un volumen creciente de comercialización de 2.000 millones de pesos. Hace pocos días desde la Organización Panamericana de la Salud se advirtió que en Argentina se venden dosis apócrifas de vacunas para el COVID desde redes sociales sin contar los casos de manejo discrecional de turnos y partidas que aparecen en lugares insólitos. Pero ese no es un mercado grande.

En el año 2020 la provincia de Buenos Aires exportó bienes por un total de u$s 19.428 millones, seguido por Santa Fe con u$s 11.239 millones y en tercer lugar Córdoba con u$s 8.162 millones. No hay muchos datos recientes pero en el 2014 cuando ARBA pasó el rastrillo en los productores bonaerenses detectó un 56% de incumplimiento en sus obligaciones. Por su parte RENATRE realizó un censo sobre 15.000 trabajadores rurales de las actividades forestal, ganadera, hortícola, frutícola y citrícola entre otras donde detectó una tasa de no registración del 83%. Según informó INDEC en el primer trimestre del 2020 se detectó un 31,6% de asalariados no registrados en el país lo cual es muy extraño de explicar porque una vez detectada la irregularidad debería ser enmendada de inmediato. Pero es más complicado, si a esos trabajadores se les suman a los cuentapropistas se compone el 49% de la masa laboral argentina. Digamos que 1 de cada 2 jornales es en negro por lo tanto 1 de cada 2 leches en una almacén es pagada con plata negra. Y de donde sale?

Se trata de todo un sistema que por parte de las empresas se expresa como omisión en declaraciones y trámites administrativos, contrabando, robos no resueltos, subfacturación, dibujo de gastos inexistentes, triangulaciones, facturación fraudulenta dentro de grupos económicos con integración vertical y exportaciones sin declarar al no existir controles exhaustivos. Eso puede pasar por varias cuestiones pero los puertos privados, las declaraciones juradas vía digital y la privatización de los peajes en las vías navegables son claramente vacíos en una estructura de control eficiente. Desde el rol estatal se puede explicar con la falta de uso de recursos apropiados, connivencia en sectores operativos, filtración de poderes de lobby en cargos de relevancia, partícipes de sobornos, víctimas de extorsión o pura incompetencia para la función pública. Desde los sindicatos se aporta con información falsa para hacer controles laborales, flacidez en las negociaciones paritarias, bajo nivel de participación y rotación de los trabajadores en las comisiones directivas, facilitación de estructuras de contratación flexibles y asociación con los intereses patronales.

Que se entienda bien, no me quejo del rol del Estado ni de los sindicatos, lo que menos quiero ser es funcional al discurso liberal que propicia la flexibilización laboral que se viene dando de hecho paso a paso. El punto es que es necesario un nivel predominante de honestidad y además de ello una suma de acciones necesarias que depuren el sistema para así evacuar la fruta podrida. Funciona mal por las reglas, cambiemos las reglas y que caigan los bandidos porque si empezas por ellos dejando las mismas reglas luego las caras se renuevan y no logramos nada. Lamento que caiga en la volteada de las generalizaciones aquellos tipos honestos que los hay, pero convengamos una cosa, Un tipo honesto no puede hacer mucho dentro de una maquinaria corrupta. Estamos llegando al final del camino, las multinacionales esperan como cuervos una nueva caída de la Argentina que es todo un tesoro en materia de recursos y mientras tanto tenemos 10.000.000 de argentinos recibiendo ayuda alimentaria. ¿Se entiende? 

Hagamos olas.

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