Futuro Viral

El implacable crecimiento en la concentración de poder que sabe manipular lo político, lo económico y lo social puede atribuirse a muchos factores aunque lo indiscutible es su planificación.

Dicen que El que avisa no traiciona pero cuando te avisan que la vas a pasar mal.. Bueno,  ya ahí ya no hay mérito por una ausencia de traición sino más bien te podes dar por amenazado. Eso es lo que hizo la última edición del Foro de Davos, avisar (amenazar) de cómo vamos a terminar. En menos de una década, según ellos “no tendrás nada”, así nomás. No hay azar ahí, no hay errores en esos mensajes. Pero esperen.. Hay más. Ellos redoblan la apuesta porque parece que con esa osadía no les alcanzó, además te dijeron lo que tenés que hacer cuando cumplan la amenaza: Deberás sonreír. Aceptar. Conformarte. No luchar. Dejar todo así y además, no sé bien cómo lo imaginan pero también deberás Ser feliz!

Afiche del Foro Económico Mundial donde dice: No tendrás Nada y serás Feliz.

No pretendo reflexionar sobre ese afiche ni su eslogan.. De eso ya se habló bastante y solo puedo opinar que me da asco. Lo importante no es el mensaje sino cómo lo procesamos y más o menos siempre es igual: primero generando estupor, luego dando lugar a diversas interpretaciones y por último masificando una caterva de memes algo ingeniosos. De eso si quiero hablar y reflexionar porque  eso es en general lo que hacemos con los temas serios y delicados. Resulta que Vi un comportamiento, un mecanismo social y quiero que quede lo más expuesto posible. El truco se desarrolla tan sólo en tres pasos y empieza cuando surge la noticia. Primero a la novedad la magnificamos al punto de ahogar a los problemas anteriores, luego estallamos en opiniones mezclando las relevantes con las triviales y luego lo deglutimos como materia prima para el sarcasmo. Es el mecanismo viral de la comunicación o mejor dicho lo que hacemos con ella, un descarte viral de la informacion. Luego de aquel manoseo no queda nada, ni noticia, ni opinión, ni preocupación, ni propuestas ni nada.. Solo gente haciéndose la payasa buscando atención en las redes sociales. Y ahí somos el afiche, riendo por no llorar.

Esta trampa en nuestro comportamiento es muy similar al hechizo de encantamiento Riddikulus que puede verse en Harry Potter. Este truco hace que una criatura espantosa asuma una forma ridículamente graciosa para el lanzador del hechizo de modo que se contrarresta la capacidad del Boggart de infundir temor. La diferencia es que en la película se busca alejar el temor para pelear sin limitaciones, en cambio en la ridiculización viral de los temas delicados se pierde el valor del temor como motivación de identificar peligros. Reírse de todo y no discutir nada nos hace primero desaprensivos para luego ser altamente vulnerables.

A los efectos de concentrar poder es un mecanismo interesante y muy efectivo ya que posee una acción ultra rápida. Cada ciclo  se reinicia por cientos a cada minuto en todo el mundo logrando que la sociedad pierda la capacidad de análisis y resolución de problemas. No habiendo resuelto lo anterior vivimos flotando en confusión y risas para entonces caer en otro dilema que quedará sin clarificar. Es como una versión mejorada de la ventana de Overton porque resuelve con mayor eficacia el aplacar cualquier idea revolucionaria casi antes que se produzca.  Aun si prosperara una iniciativa  en la segunda fase se vería ahogada en un maremágnum de opiniones carentes de crédito convirtiéndose en un tuit más en la alienación de toda una masa esperando reírse. Tal como lo veo, ese mecanismo no surgió espontáneamente de un repollo sino que es producto de la planificación y teniendo en cuenta que aparenta ser exitoso, casi implacable, entonces es el plan de los beneficiarios. 

Este es un mecanismo tan incesante como rítmico que genera a su vez costumbre y adicción. Bombea datos irrelevantes que no nos dejan pensar en otras cosas evitando así  que podamos ver el bosque. No dejan lugar a serenarte y planificar lo más mínimo pero mientras no lo hacés porque no podés, otro lo hace por vos y de esa forma también por todos nosotros. Fijense que cuando algo disonante no acontece por un tiempo nos da la sensación de una incómoda calma, generando ansiedad. Cuando el silencio se interrumpe  con ese vómito de ruido mediático y réplicas latosas vuelve el alivio de la normalidad aunque sea realmente un fastidio. Al tiempo que logras calmar la sed de vértigo te sentís informado pero en realidad estás idiotizado. Manipulado. Caminando a la pérdida de todo pero con una sonrisa.

Pablo Andrés Médici (Brocha): Qué risa, todos lloraban.

Vaya a saber que significa para esta gente perderlo Todo. Nadie sabe si se refieren a los pocos bienes que tenés o tu derecho a tenerlos o la forma de lograrlo o tal vez otra cosa. Puede ser tanto el trabajo o el derecho laboral o incluso la compensación por tu trabajo. Podrían ser tus cosas o vos mismo. Nadie sabe la letra chica del Gran Reset pero no se incluye en la receta la abundancia sino la austeridad. Austeridad con felicidad. No para todes, sino para las mayorías. Las minorías acomodadas parecen fuera del Botón Reset. Te hablan de sustentabilidad y de cambio de modelo, un nuevo empezar pero la especulación financiera sigue justamente en manos de los que impulsan esto y en aumento. Los que te dicen que podés ser feliz aun sin tener nada son justamente los que se están quedando con todo, vaya coincidencia. Esto no es contradicción. Es cinismo. Pura planificación y en tu contra.

Ellos no avanzan por sobre nosotros, nos están esperando y solitos vamos hacia aquello que nos preparan. No hay mucha escapatoria, cubrieron todos los ángulos. No puede haber planificación en estado de shock y menos cuando las masas no piensan como tal sino como individuos aislados adictos a novedades irrelevantes pasándose la vida mirando videitos ridículos en un scroll infinito. El problema es colectivo pero nos ganan uno a uno con mensajes personalizados que explotan el confort de la individualidad quitandonos el poder de la organización que se sustenta en la empatía y la proyección a largo plazo del bienestar de la humanidad. Estamos bajo una doble paradoja: En primer lugar tenemos una inmejorable capacidad de comunicación pero sin lograr organización social y en segundo término estamos sobreinformados sin tener idea de lo que pasa realmente. El mar informativo consta de olas de datos irrelevantes, olas fake, olas sesgadas, olas de catarsis, olas de anuncios y olas que chocan entre sí anulando mutuamente su trayectoria.

  • 6 horas 54 minutos es el tiempo medio global diario que se usó internet en 2020 (11 minutos más que en 2019);
  • 2 horas 22 minutos por día es el tiempo promedio global que pasamos en redes sociales y mensajería online;
  • El 84 % de las personas que cuentan con acceso a Internet usan redes sociales;
  • El 50 % de la población mundial está usando en este momento redes sociales, es decir 3.8 mil millones de personas;
  • El uso de las redes sociales aumenta según cada generación: el 48,2% en los Baby Boomers, el 77,5% de la Generación X y el  90,4% de los Millennials.

De tanta data solamente surge una cosa interesante, hay una correlación inversamente proporcional entre el uso de las redes sociales y la renta per cápita de sus países. Las economías en vía de desarrollo llegan a usar hasta cuatro veces más las redes sociales que aquellos con altos estándares de vida. La cosa es clara, las nuevas generaciones abrazan un hábito autodestructivo y tiene una correlación directa con la tendencia de acumulacion  concentrada de poder que justamente son las que gerencian esas tecnologías.

Se va entendiendo el punto? La tendencia creciente de estar conectados se manifiesta como un signo negativo para el desarrollo social resultando que las redes sociales vulneran la prosperidad de la sociedad. Mientras eso sucede se alienta porque la administración de estas herramientas masivas confieren gran poder a sus dueños tanto por la monetización de los servicios como el acceso a la Big Data que es en definitiva Control de masas. No es casual que toda marca necesite presencia en internet tanto como cada político. El gasto se paga solo al tener en cuenta los beneficios.

La mecánica repetitiva de sobreinformación + banalización + ridiculización tiene muy pocas formas de desarticulación, el problema no es cada hecho aislado sino el circuito. Aquel que se detenga en medio de la estampida será indefectiblemente atropellado por más que avise que de frente tenemos un peñasco. La tendencia va en contra de cualquier interés de realización general y la aceptación permanente de una amenaza explícita no nos hace cobardes sino que nos expone impotentes. El problema no es que te amenacen sino que no lo vemos. La amenaza es que el mecanismo infalible te distrae, te hace parte del problema y pensás que tu única herramienta para defenderte de él es usarlo inteligentemente como si se pudiera. Creés que porque tenés ganas de tocar el mango de la sartén vas a dejar de tener los pies sobre el aceite caliente y debo decir que eso no funciona.

Solo les puedo decir una cosa.. Si algún día me llegara a conformar con ser feliz aun sin tener nada no será porque me lo impongan algunos tipos a la distancia sino por elegirlo luego de haber luchado por esa libertad de elección.

Cesar Briatore

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s