Agua para nuestro molino

La concentración económica acapara el control de aquello mas elemental para el desarrollo de la vida tomándonos de rehén y comprometiendo el futuro de todo el planeta.

Lo más bello de la vida es gratis pero por aquello que es más necesario para vivirla deberás pagar. Así reza el tácito axioma cultural que cala más profundo en nuestro sistema existencial. Una siesta al sol junto a quien más querés, caminar por la orilla del mar sintiéndose minúsculo ante su inmensidad o hacer una fogata bajo un cielo estrellado es gratis.  Acceder a un medicamento que nos separa de la muerte, una alimentación sana, educarse o saciar la sed es pago. Elegimos esto, las reglas las escribimos todos los días y nuestro accionar permite poner precio a los bienes necesarios para la subsistencia. Vivir solo cuesta vida dice Ropa sucia de Los Redondos pero es falso, Vivir cuesta plata y si no la tenës te morís como un bicho. Aceptamos que el olor a lluvia sea gratis pero que un vaso de agua sea accesible sólo para al que pueda pagarlo. Con esa acción colectiva tiramos a la mierda el derecho humano a la vida o acaso también hay que explicar que sin agua no hay vida?. La aceptación no es omisión, es acción que autoriza al próximo paso y les aseguro que el pie ya se levantó del suelo para dar ese próximo paso.

Cataratas del Iguazú – Mirta Zielke

El balance del 2020 ya está cerrado. Esa foto necesaria para comparar contra otros años hacia donde nos movimos y estimar hacia futuro una posible trayectoria queda tatuada con la marca de la pandemia. No hay manera de olvidar este año a pesar que traslada para más adelante los mismos dramas con que se inició. A fines del 2019 lo que preocupaba al mundo era el agotamiento desenfrenado de los recursos, la disminución del permafrost y en términos generales la sustentabilidad del antropoceno, nuestra era. Estos pilares macro son excluyentes en el trazado de soluciones a dramas estructurales como el hambre, la desigualdad y el déficit habitacional siendo evidente la asimétrica relación de poder que genera  la concentración de la riqueza.

Llegó la pandemia, miramos a nuestro alrededor, modificamos algunas conductas, todos perdimos algo, aparecieron las vacunas y la herencia del 2019 quedó inmaculada. Aun así, con todos los problemones previos y a ello sumado un virus imparable no hubo a nivel global suspensiones de míseras políticas, conflictos armados y especulación económica sin medida. Somos hijos del rigor e insisto, elegimos esto. A veces en la búsqueda de soluciones se tipifica mal el problema, se terceriza la culpa  en el capitalismo como si ese sistema sea una imposición divina. Diré otra obviedad, el sistema capitalista es nuestra creación y sus falencias también. Lo grave es que permitimos que sus fallas sistémicas empujen a la miseria a generaciones enteras.

No quiero dar ejemplos concretos por el momento, la información sobreabunda y aquel que tolera bucear en la actualidad sabe que es cierto. No hemos visto un solo movimiento para solucionar de fondo algún problema. Es evidente que un episodio tan singular como la propagación incontrolable de una enfermedad letal es una buena oportunidad para buscar la redención sin embargo aquello no catalizó. Las muertes al por mayor y el colapso simultáneo de varios subsistemas sociales hace pensar hasta al más desaprensivo sobre la fragilidad de la vida pero resulta que para muchos es también la oportunidad para ganar mucho dinero.

Según un artículo en el diario El País de España las 50 personas más ricas durante el 2020 aumentaron sus fortunas en un total de 785.764 millones de dólares. Nada mal para un año de crisis sanitaria, caída del PBI y sobre endeudamiento extremo. Realmente es un dato que no aporta nada por archi asumido que es así y nadie que conozca en algo la mecánica económica podría pensar que la pandemia pueda ser motivo de desmoronamiento de alguna fortuna personal. Lo único interesante es que quedó obscenamente demostrado. 

Las 50 personas más ricas durante el 2020 aumentaron sus fortunas en un total de 785.764 millones de dólares

No es la primera vez que pasa y es un tema ampliamente estudiado que cada crisis económica es un paso más hacia la saturación del poder que se manifiesta en la concentración económica, control social y administración estratégica a nivel global de cada activo. La bien llamada gobernanza se afianza con cada estreñimiento y convulsión facilitadas por las crisis. Habrá que entender que una crisis es eso mismo sin importar el motivo de origen y en términos generales posee el mismo efecto. El origen puede ser un conflicto bélico de gran escala, una burbuja económica, un gran cataclismo o una pandemia. En definitiva, una crisis de grandes proporciones acaba en el mismo sitio: concentrando el poder. En esta mecánica la Argentina no fue una excepción y los engranajes de este sistema funcionaron perfectamente aceitados. 

Los diversos mecanismos de protección social gestionados por los Estados son decisivos a la hora de mitigar los efectos de estas crisis y sin importar la ocasión resulta que las personas jurídicas se ponen en la fila de los beneficios al igual que las personas físicas. A diferencia de estas, las personas jurídicas tienen mayor poder de persuasión y justamente utilizan a las personas físicas bajo su influencia para conseguir aún mayores beneficios. Lo más divertido es que estas entidades reclaman en su nombre pero reparten dividendos a nombre de un selecto grupo de personas de carne y hueso que terminan dando forma a los procesos de distribución de la riqueza. De ese modo se perfecciona un flujo ascendente de  dinero que se evapora desde las planicies populares recorriendo los estratos sociales hasta condensarse en la cima. No me creen?

El gobierno nacional dispuso el programa de Asistencia de emergencia al trabajo y la producción (ATP) y es más que llamativa la lista de las empresas más beneficiadas. El ranking lo encabeza  Arcos Dorados de Argentina SA (la mayor franquicia de Mc Donalds en el .mundo), que durante abril, mayo y junio cubrió parte del salario de alrededor de 13 mil trabajadores y sigue la lista con Swiss Medical SA de Claudio Belocopitt con una fortuna personal de u$s 440 millones, el Hospital Italiano, Galeno Argentina, OCA, Ledesma SA (propiedad de una de las 30 familias mas ricas del pais) y Burger King. A esos gigantes de la facturación siguen las automotrices Volkswagen, Toyota,  Ford Argentina, Renault Argentina,  Peugeot Citroen y Mercedes Benz, todo muy lindo. La lista es extensa y se merece un estudio profundo pero llama la atención las empresas controladas por YPF AESA y Opessa por su composición público privada como otros casos que no resisten análisis como Telefe, Vicentin o el Hipódromo Argentino de Palermo . Una torrencial lluvia de dinero que no salpicó ni a un solo croto de los que pasan la noche a la intemperie pero regaló aún más comodidad al ya acomodado. Pero la ironía no termina allí, la derecha argentina que comulga con los intereses económicos mencionados no escatimó saliva en criticar esas medidas del gobierno tildándolas de populistas y contrarias a una buena salud fiscal. Sic, que el último apague la luz.

El próximo paso

El sendero está marcado, los ricos serán más ricos y los pobres serán más pobres. Esa mecánica funciona desde hace tiempo con diversos métodos y la implementación de los flujos dinerarios se avalan desde los gobiernos. Las leyes que protegen derechos civiles, una comunidad organizada e informada y una genuina representatividad de las mayorías populares son los pilares que contienen una avanzada extrema. ¿Pero que tan mal podría ponerse la cosa? Ni te imaginas.

El mes de diciembre del 2020 es para poner en un cuadrito.  La noticia de la cotización del agua en Wall Street a partir del 7 de diciembre es solo una cara llamativa del asunto ya que el índice existe ya hace varios años y no es nuevo el negocio del agua. Pero el 8 de diciembre el Vaticano a través del Papa Francisco sella una alianza con los Guardianes del Capitalismo inclusivo para velar por un “futuro sustentable”. ¿Les suena? Mientras tanto en nuestro país Jorge Rachid denunció las condiciones impuestas por Pfizer (ligada a BlackRock y acreedora de Argentina) para la entrega de vacunas. Ni más ni menos que una Ley que ponga como garantía a los permisos de pesca y glaciares. Diciembre fue interminable, llegaron las esperadas vacunas desde Rusia y los antivacunas mutaron en defensores de Pfizer o Moderna o cualquier cosa que no tenga que ver con el Centro Gamaleya. Ahí nomás, el 22 de diciembre partía desde Mississippi el USCGC (United States Coast Guard Cutter) Stone con destino al Atlántico Sur, justamente donde se encuentra una enorme flota China explotando el caladero sobre el filo de nuestras aguas territoriales. Sobre el pucho la Unión Europea excluyó a las Malvinas  en los acuerdos con el Reino Unido por el Brexit afectando de lleno la explotación de los recursos marítimos. Todas verduras de la misma sopa. Pero diciembre aún no terminaba, quedaban unos días, entonces la legisladora Fernanda Vallejos propone salvar Lago Escondido de las garras de Lewis en el marco del interés global por las reservas del vital elemento y todo fue un gran combo haciendo que el aire se pueda cortar con un cuchillo.

Lo que está en discusión

Mientras los especialistas de toda índole discuten con los mercaderes de futuros nos desviamos del centro de la disputa. Lo central es la correlación de poder entre las mayorías populares herederas del futuro de la humanidad contra una minúscula minoría que domina a través de un universo de personas jurídicas supranacionales controlantes de poderes políticos, económicos, comunicacionales y afectan todo incluso el equilibrio del planeta. No se si hay un capitalismo sustentable o si un modelo menos feroz, más igualitario y no excluyente deja de llamarse capitalismo. Lo importante es saber lo que está en juego. Hablamos de la continuidad de nuestra especie y toda la biodiversidad. Hablamos de un camino sin salida que tiene poco recorrido. Pero también hablamos de condiciones de vida y oportunidades de progreso para nuestro país. Si el agua tomó un nuevo valor comercial por su inmediata escasez entonces hay que pensar a las naciones del Cono Sur como las nuevas potencias emergentes de la crisis hídrica. (Vean por favor el documental Sed, invasión gota a gota Disponible Aqui).

Somos un nuevo Golfo Pérsico que necesita resguardar sus reservas de agua cruda, establecer alianzas con las demás naciones del Acuífero Guaraní, vincular el valor de nuestra moneda a las reservas naturales subyacentes en nuestro territorio y cruzar los dedos que esto salga bien porque el próximo paso que dará la humanidad podría ser el último.

Cesar Briatore

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