La última burbuja

La desquiciada carrera por mantener el statu quo y la oportunidad histórica de renacer mejores.

Por Cesar Briatore

Cualquiera estará de acuerdo que en materia de negocios, a la hora de defender sus intereses, EEUU no accede fácilmente a una situación indeseada. Ya sea por el peso de su mercado interno, el volumen de sus empresas, la preponderancia en propiedad de patentes y su indiscutible poderío militar es difícil pensar que el gigante del norte se arrodille dócilmente o proponga un intercambio que no le convenga. Dicho esto, cuando veo que la Reserva Federal de los Estados Unidos, la FED como les gusta llamarla, nos propone canjear nuestros bonos por dólares todo hace ruido. Sin importar las cantidades, relación o precio de la propuesta, el solo hecho que ellos ofrezcan a la Argentina trocar nuestras promesas de pago por su  dinero en efectivo es para replantearse los motivos y la conveniencia.

Les Bulles de savon – Jean Siméon Chardin
Francia, 1739

Primero que nada debemos establecer quienes son Ellos porque no siempre las comparaciones a través de las fronteras son felices. Ante todo, Ellos son los del primer párrafo. Son una potencia en varios aspectos que a lo largo de los años y por sobre la alternancia bipartidista supieron crecer más allá de los límites que impone la mecánica del trabajo.  Supieron manejarse en la aplicación de estrategias de expansión supra territoriales más acordes a la impronta mesiánica e imperial que a la dinámica política económica del resto del mundo. Han sabido superar en cada contienda electoral la efervescencia de la discusión por los métodos pero nunca han puesto en juego los objetivos de largo plazo que logran mantener intactos en un récord implacable. Esa es la primer gran diferencia con Argentina donde a cada salto de la grieta se debe comenzar desde menos diez.

En particular la FED, su Banco Central, no es como el nuestro. Nuestra entidad bancaria matriz, el BCRA tiene a su cargo todas las políticas monetarias que, por depender directamente del Poder Ejecutivo Nacional, sus acciones son de tipo público. Establece las tasas de referencia que es en la práctica el costo del acceso al crédito, impone encajes que son los resguardos materiales de los ahorristas, controla la liquidez o volumen del circulante e impone las reglas generales a los bancos públicos y privados osea todo la banca. Como si eso fuera poco, nuestro Banco Central es el responsable por almacenar y resguardar las reservas del Estado nacional y establece el tipo de cambio. Quisiera avanzar así sin más pero debe quedar más que claro un par de cosas. Las reservas del BCRA se componen de todos esos activos que no están en manos de las personas físicas o jurídicas, lo que no es ni atesorado ni circulante, es el pozo de las fichas. Esas fichas pueden ser en moneda nacional que es el dinero emitido bajo cierta justificación o moneda extranjera que llega allí gracias a operaciones de comercio exterior, en el mercado de cambio o préstamos. Como sea, la cantidad de nuestras reservas tienen una relación directa con la acción fiscal, las políticas monetarias y la intervención en los mercados. Lo que hay viene de algún lugar.

La FED por otra parte es un consorcio de bancos privados. Sí, así como suena, por encima de Ellos no está el presidente americano de turno, está el carozo del sistema. Es un sistema descentralizado desde lo territorial que no depende de la gestión política sino al contrario. El volumen de sus reservas no dependen ni de la recaudación fiscal ni necesitan justificación para emitir haciendo que la escasez sea un pretexto infringido bajo un control elitista en función de un resultado buscado. No hay patrón ni respaldo, funciona porque se lo sigue usando. En definitiva la creación de ese dinero que fluye por el mundo satisface el objetivo de la banca privada americana y surge espontáneamente por la mera conjunción de la tinta y el papel como una postal o una revista. Esa es la otra gran diferencia entre nosotros. 

A esa diferencia de la materialidad del origen vamos por unas más. Nuestras reservas fiscales tienen un origen financiero bajo la órbita de las políticas públicas que en el tiempo pendulan entre extremos ideológicos. Sus reservas emanan de la estrategia de la banca privada en un marco de continuidad organizacional. Nosotros luchamos en la ejecución de dos proyectos de país antagónicos mientras que ellos van como ternero a la teta sin dudarlo. Nosotros discutimos sobre la necesidad de cerrar el déficit fiscal y Ellos nos acusan de no hacerlo mientras fabrican moneda porque les pinta.

Volviendo a la oferta y haciéndolo bien corto, hoy vale lo mismo una promesa de pago de Argentina que esos ansiados dólares que desvela a tanta gente que va al arbolito a comprar ilegal. No es raro entonces el trueque propuesto, nuestro país siempre paga y ellos ya no tienen lugar donde gastar tanto dinero emitido sin respaldo real. Lo extraño es que todavía valga algo en la cabeza de los argentinos ese cacho de papel verde y repitamos como loros lo que inculcan los embajadores imperiales: “Un país es como una casa, no se puede gastar más de lo que se gana”, ” Nuestro país necesita dólares que no genera”, ” La emisión descontrolada genera inflación”. Todo eso es verso y la realidad actual lo demuestra.

No necesitamos dólares

En este nuevo contexto, donde el commodity por excelencia ligado al consumo alcanzó valores negativos a futuro hay que ser más que cautos. Hoy los estados  culturalmente conservadores y liberales en lo económico participan accionariamente en empresas privadas con fondos públicos y no lo hacen al grito de Perón..Perón! No hay fin social ni peronismo cuando se arman salvatajes de última hora a empresas que han concentrando mercados dando servicios mediocres, precarizando a los trabajadores y hasta evadiendo impuestos para acumular fortunas en paraísos fiscales. Esos estados no se volvieron progresistas de golpe, no salvan empleos, salvan el capital privado gracias al entrelazado de vínculos en la política corrupta. 

Hay demasiados eventos singulares por estos días y no leerlos de forma concatenada puede menoscabar el juicio a la hora de analizar o sacar conclusiones. Que el Reino Unido emita bonos a tasa negativa por primera vez en su historia es muy llamativo pero es solo un eslabón. La cadena completa es un sinfín de actos desesperados por evitar el cruce de dos únicas verdades: por una parte el sistema funciona y por el otro este tiene un costo insosteniblemente alto.

El futuro no es incierto, es inviable, hay una última burbuja que va a salpicar a todos cuando explote pero la crisis de recursos, la falta de empleo, la demanda habitacional insatisfecha y la desigualdad no es responsabilidad de la burbuja ni de su próximo estallido. El responsable de los estragos es del que infla más allá de su capacidad pulmonar, mas allá del punto de quiebre. El estallido sólo será la revelación de las acciones previas donde los mercados financieros reordenen los números a la realidad. El numero va a cambiar y la realidad seguirá igual. El famoso arqueo de caja, la hora de la verdad.

La Argentina no necesita dólares, necesita máquinas para crear nuevas fábricas, para hacer caminos, para expandir y mantener la red ferroviaria, para fabricar perfiles y chapas de todo tipo. Necesita puertos, dragas y buques para no depender de mano de obra extranjera para usufructuar nuestras aguas. Necesita casas para los que viven en las villas de emergencia y han llegado a ser tantos allí que hacen falta barrios enteros, con sus comercios, escuelas y hospitales. Ya recibimos prestados miles de millones de dólares y se fugaron antes de pisar nuestro suelo, no hacen falta. La buena noticia es que la mayoría de lo que hace falta lo sabemos y podemos fabricar acá, solo que hoy por hoy los responsables no quieren hacerlo.

El futuro nos va a aplastar con problemas viejos si seguimos propiciando las mismas situaciones. Se habla mucho de “nueva realidad” pero si se refieren a compartir una mesa con un vinilo de por medio no estamos viendo el panorama ni lo que se viene. Hace unos años se gastaron cientos de horas de trabajo hablando del mundo multipolar, el auge de los BRICS, los gigantes de oriente y los países emergentes. Hoy se infla la burbuja con lo que sea, la energía que fue aval del dolar no vale nada y los ultraconservadores te prestan más plata de la que estarás obligado a devolver. Es la subsistencia salvaje del capitalismo a toda costa. 

La nueva realidad, por lo menos la nuestra, debe ser un significativo aumento de la producción de bienes de consumo de productos esenciales y un acceso garantizado a todos ellos en simultáneo. Necesitamos producir oferta y garantizar demanda al mismo tiempo. Debemos comprometernos en una meta social que garantice un acceso universal que satisfaga cada una de esas necesidades que a los gritos Eva apelaba como generadora de derechos. Hay muchas formas de hacerlo, no importa el método solo el resultado. Hay países que emiten dinero para comprar acciones de empresas evasoras, que nosotros cortemos planchas de pesos para darle comida, abrigo y techo a los nuestros no va a escandalizar a nadie hoy en día.

Necesitamos producir oferta y garantizar demanda al mismo tiempo

Lo que está en juego no espera y mella minuto a minuto el futuro social. Renta básica universal está bien, mercados de abasto de acceso libre también, dinero sin respaldo en tarjetas magnéticas también, lo que sea, si cubre una necesidad sirve. Lo importante es que no se deje a nadie afuera como suele pasar. Hoy todo vale porque la urgencia es atroz; si en pleno consumismo teníamos gente durmiendo en las veredas de los ministerios, faltaba el empleo, teníamos carencia habitacional para millones de personas, pibes mal comidos en barrios sin agua, todos los días crecía la marginalidad y las adicciones eran moneda corriente imaginen ahora por dónde vamos.

Es probable que estemos en la antesala de un Nuevo Contrato Social que no deja de estar enmarcado en el Green New Deal que se gesta mundialmente. Es probable que desde lo formal sea un papel, varias firmas y la foto de rigor pero si no viene de la mano de un enfoque cultural fresco podríamos perder una oportunidad única. No nos vamos a encontrar otra vez en un contexto como este y desperdiciarlo es criminal. Tenemos una oportunidad y puede ser única en mucho pero mucho tiempo. Insisto en lo que vengo diciendo ya hace rato: hay muchos que debemos hacernos a un lado, por las buenas. 

Hay toda una clase política desacreditada que debe dejar de entorpecer los nuevos diseños y toda una casta de economistas que siguen haciendo lobby instalando mentiras para favorecer la concentración y la injerencia. Sabemos también que hay una prensa mercenaria y muchos funcionarios judiciales que juegan en tándem el destino de sus pueblos. Que también hay empresarios que son agentes de la especulación, que carecen de misión social y no aportan al bien común, por supuesto. Que esos empresarios no están solos, juegan sucio con la complicidad de sindicalistas que perdieron el norte, obvio. Todos ellos, uno y cada uno, pasen a cobrar, vayan a su casa y no vuelvan. Retírense por favor que aquí hay gente trabajando. Hay mucha sangre nueva para hacer un país más igualitario e integrador, el país de nuestro himno y del preámbulo. Esos pibes traerán mas sueños que experiencia pero mejor así, no están viciados. Entenderán bien ese preámbulo de nuestra Constitución Nacional que aunque inspirado en el norteamericano tiene esas sutiles diferencias que nos distinguen profundamente de todos Ellos, los que vienen con ideas raras. 

La burbuja no da para más, no comemos vidrio y tenemos cosas más importantes que hacer que servir a banqueros especuladores que quieren colgarse del esfuerzo ajeno. Nos sobran recursos y cosas por hacer, el futuro no puede ser otra cosa mas que prospero, si no la cagamos. Saben qué? Esto es tema viejo y parece que mal aprendido. En el 2005 ante el intento de EEUU de imponer el libre comercio a nivel continental Néstor Kirchner expresó: “Debemos construir consensos para terminar con la pobreza atávica, vencer a la indigencia y a la exclusión, evitar la profundización de la brecha social, la degradación del medio ambiente, las recurrentes crisis, la necesidad de sostener a la educación como factor decisivo para el progreso individual y social, fomentar el acceso al conocimiento y promover el crecimiento económico con equidad, crear trabajo para enfrentar la pobreza y fortalecer la gobernabilidad democrática.” 

Hugo lo hizo más simple: Al Carajo!

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