Pandemónium

La humanidad endemoniada bajo un sistema que no sabe resolver

En la televisión veo un graph que dice “15 kilómetros de boludos” en referencia a un contingente que interpretó que la cuarentena era una buena excusa para vacacionar. En la ciudad hay filas interminables para abastecerse a pesar que el comercio minorista trabaja normalmente y en las redes todos están replicando contra un imbécil que ingresó por ferry con diagnóstico positivo exponiendo a 400 pasajeros. Se desatan las teorías, el virus es de diseño, fue plantado, fueron los chinos, fueron los yankis, hay un tratamiento, no hay vacuna, hay que lavarse con jabón, hay que comprar alcohol en gel. Es mejor usar barbijo, es inútil el barbijo a no ser que seas portador, ¿pero como? ¿Porque me toparía en la verdulería con un tipo con barbijo y a la vez portador? Quiero suponer que estaría aislado, bajo tratamiento y no paseando con un pañuelo atado a las orejas. No se.

Pandemonium. Obra de John Martin exhibida en el Museo de Louvre (1841)

Hace solo poco más de una semana la OMS no había decretado el estatus de pandemia pero aun así ya se había resentido todo el comercio exterior mundial por la caída en las compras de China. No se, mi familia en cuarentena no gasta en colectivo pero definitivamente consume más o al menos lo mismo que sin ella. Entonces ¿por qué China dejaría de demandar producción? a no ser, claro, por esa primer fase del acuerdo con Estados Unidos que firmaron por mediados de enero donde se abrían las exportaciones agrícolas norteamericanas hacia oriente. Entonces aclaremos, con o sin pandemia la demanda china de nuestros productos será menor y posterior a lo que le falte o lo que no quiera vender EEUU, nos mandaron al banco de suplentes antes del COVID-19. Entonces no nos estropeo el virus sino un acuerdo previo entre gigantes pero así y todo le echamos la culpa al virus. No se.

Esto, lo que nos pasa, lo que está pasando no es pandemia, es una tormenta perfecta, el mundo se convirtió en un lugar en el que hay gran confusión, ruido y griterío, un pandemónium. Todos vimos como durante días como cayeron las bolsas, se repusieron en rebotes de gato muerto y volvieron a caer. Eso abrió una oportunidad o una veta impensada hace unos meses, la estatización a precio de ganga de las empresas privadas de servicios públicos. Una oportunidad que se abre tanto en el epicentro como en la periferia de donde pega fuerte la confusión. Pero ¿quién es el pillo aquí?, el Estado que compra por poco o el privado que sale gratis de negocios comprometidos? Interesante epílogo a la ola liberal de hace treinta años o más, las corporaciones ineficientes en manos del Estado otra vez. ¿Quien entiende el crecimiento del gasto fiscal en un mundo de tres patas; endeudamiento, corporaciones y paraísos fiscales?

Esto, lo que nos pasa, lo que está pasando no es pandemia, es una tormenta perfecta, el mundo se convirtió en un lugar en el que hay gran confusión, ruido y griterío, un pandemónium.

Pero que un virus no nos tape el bosque. A nadie se le escapa el rol histórico de EEUU respecto a la explotación de petróleo a nivel mundial. Ignorar el factor común Vietnam, Golfo Pérsico y Venezuela en el marco de la explotación de crudo sería por poco de necio. Para no extenderse en un recuento histórico lo importante a tener en cuenta es que en diciembre de 2015 el Congreso de EEUU levantó la restricción de exportar crudo que regía desde 1975. Si, justamente el final de la guerra con Vietnam. Con la tecnología de fractura y los grandes pozos agotados ahora se perfecciona el mayor plan energético a largo plazo que ha pergeñado la humanidad. El monopolio de la energía contaminante, un honor.

Con el nuevo esquema los americanos toman la delantera en la capacidad productiva y ahora lo único que hay que definir es el precio pero sin antes destruir a la competencia. Si nos vamos a septiembre de 2019 Venezuela presidía la cumbre de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) y bregaba por un marco de estabilidad para este insumo vital aunque nada de eso pasó. EEUU inundó el mercado con una producción récord y la OPEP lo sintió en primera persona, el precio había empezado a caer por ese temita de la oferta agregada. Llegado el 2020 los técnicos de OPEP sugerían que era conveniente disminuir la producción pero ni EEUU ni Brasil pensaban hacerlo. La caída del precio fue colosal llegando a valores de la crisis por el SARS, oh casualidad. Rusia, el perro verde en todo esto, no acompañó el criterio y redobló la apuesta, dijeron que todavía a un precio mucho más barato igual ganarian plata. Pero Arabia Saudita también jugó fuerte y el precio cayó a valores tan ridículos que cualquier hijo de vecino se sintió tentado a comprar un par de barriles de crudo a pesar que los combustibles siguen aumentando en los surtidores. Ahora si que no se y mejor no pensar.

El 10 de marzo EEUU mueve 20.000 soldados hacia Europa en el mayor ejercicio de la OTAN en 25 años, Defender-Europe 20. Del ejercicio participarán 18 países pero más de la mitad serán americanos ya que en total serán unos 37.000. No piensen. Al otro día, el 11 la OMS declaraba la pandemia. No lo hacía por el sarampión, que está también en los 5 continentes triplicando los casos en el 2019 respecto al año anterior y dejando 300 muertos por día en su mayoría niños. El datazo en todo esto es que el sarampión es evitable, hay vacunas pero adrede no se colocan. Entre 2010 y 2017 hubo 169 millones de niños en todo el mundo que no recibieron la primera dosis de la vacuna (21,1 millones por año) y esta tendencia, como no podía ser de otra manera, la encabeza EEUU siendo el país de altos recursos que menos vacunas colocó a sus niños. Otro gran honor.

Distribución y cantidad de casos de sarampión entre 2015 y 2019

La guerra comercial o la guerra por la supremacía o la guerra por la subsistencia no se toma vacaciones por una pandemia. Es más, en esta guerra, no importa como la califiquemos, la pandemia es un factor desencadenante del resultado, por lo tanto es parte de la guerra. Como especie hemos superado dos guerras mundiales pero esto no es igual. Acá no hay rincones exentos ni lugar para una tercera posición. Seguiremos contando los caídos de uno en uno por el COVID-19 y estaremos preocupados por conseguir la vacuna sin embargo no contamos los que todos los dias mueren de sarampión por no bajar una caja de la estantería. Esta no es una guerra mundial, esta es una guerra global multidimensional, la mamá de todas las guerras. Todo está en juego, nosotros somos alguna parte de ese juego y elegimos cómo jugar, el ritmo se enloqueció, el mañana es incierto, los gritos se hicieron todavía más fuertes, la confusión se adueñó de todo y a pesar de la cuarentena, el pandemónium estalló.

Cesar Briatore

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