Niebla en el muelle

Una panorámica difusa de la industria pesquera argentina 

Estoy llegando pasadas las 7 como cualquier mañana al puerto de Mar del Plata y hay una espesa niebla típica de un día que traerá calor, así arranca el paisaje. Recuerdo que anoche escuchaba en la radio del auto como convocan a fileteros con el conocido separador entre avisos que reza “pago al finalizar”. Me acompañaba mi hijo que pregunto: ¿Así contratan?

Tome aliento para explicar y en eso, entre varios anuncios salió uno que convocaba a una cuadrilla con la advertencia hacia los que falten que averigüen si había trabajo recién en 10 días. Desparpajo mezclado con impunidad hecho señal de FM bajo la nariz de las organizaciones sindicales, el Ministerio de Trabajo y el rosario de sellos de goma que dicen defender los derechos del coso. De esto ya hable, lo sé, pero vamos a explorar el contexto para ver si no estoy solo con este asco.

Sigue la foto, hace unos días, entre mates y retrasos salariales de algunos compañeros se preguntaban cuál será el origen de esa metodología de estirar los obligaciones más allá de los vencimientos siendo inevitable la multiplicación de capacidad de bodega (en cajones) por kilos/cajón (generoso a menos) dividido por 1000 para llevarlo a toneladas. Resulta que la mayoría de los que trabajamos para la flota pesquera sabemos con mayor certeza la capacidad en cajones que su equivalente en toneladas métricas pero para el caso es lo mismo. El tema es contrarrestar un mes promedio de campaña y llevarlo a plata para entender porque algunos terminan de cobrar pasado el 25 o se arrastran liquidaciones de un mes a otro o hay tendal en cuentas de proveedores para así descartar el argumento del juego de las lágrimas.

La cuenta da bastante plata o mejor dicho, mucha plata cuando lo multiplicas por u$s3.000 que es lo que vale por poco la tonelada de filet  en la mayor parte del mundo. De lo que deja cada cajita de langostino congelado a bordo lo dejo de lado por ahora pero no todo es ganancia, sabemos que hay costos y otras cositas, no es gratis despachar un buque. Lo más lindo es que el tiempo hace conocer el paño y la mayoría de los portuarios sabemos calcular los gastos fijos de armamento como combustible, aceite, víveres, tripulación y servicios tanto de estiba como otros sin usar papel ni calculadora. No hace falta dar detalle sobre qué es hacer combustible “por rancho” pero sepan que no cuesta como en el surtidor de una estación de servicio ni tampoco cuesta como en el agro, cuesta definitivamente menos, estas son ventajas del sector en general pero además hay casos puntuales donde el combustible está subsidiado, increíble. A la hora de pagar también hay que ver que a la gran mayoría de los proveedores, excepto caso de reiterado abuso, es posible diferir pagos con cheques a corto plazo pero el pescado a pie de muelle es dinero en efectivo y eso es a escasos 10 días máximo de la zarpada en el caso del fresco. Esa operatoria de liquidez repentina hace de la pesca industrial un negocio casi autofinanciado. Y deben saberse otras ventajas..

Sepan que hay mermas ampliamente contempladas y márgenes que se libran o ajustan según que cuenta se saca, sepan que la pesca marítima es una industria extractiva donde el recurso surge como cardos o los mosquitos, sin inversión previa. Hay cosecha sin siembra. No hay que alimentarlo como a un pollo ni vacunarlo como a un ternero, el pescadito solo se alimenta, se reproduce y se agrupa en cardúmenes para ser transformado en divisas. Sepan que si faltan 200 o 300 cajones para completar la bodega se hace otro lance a sabiendas que lo más probable es que se tire más de la mitad. Sepan que se tira muerto, inservible y alegremente para que algo se lo coman las gaviotas y el resto pase a descomposición. Sepan que hay formas de acuicultura donde se pueden  criar las especies marinas pero las salvajes, las que se crían de forma silvestre valen mucho más. Aquí hay que hacer una distinción y esto nos interesa a todos. Si un empresario instala grandes piletones para criar peces es dueño de la larva que genera hasta el espécimen que se gesta. El es dueño de cada animal porque lo cría en su establecimiento y es responsable del desarrollo de cada ejemplar. En cambio, el pez que nada en zona de pesca lo puso la naturaleza y jurisdiccionalmente es un área federal, no lo puso nadie, nadie lo alimentó y anda libremente por un territorio que no puede ser alambrado ni parcelado. Es de todos hasta que sube a la cubierta.

Controles me van a decir, si. Hay controles, si por supuesto. Pasen y vean los controles. Hay controles como en todos lados y pasa lo que pasa cuando hay ley pero nadie mira. Hay controles pero cuando mencioné ante referentes del sector el mercado informal de la propina que llena camiones frente a la sede de AFIP me dijeron “ese chiquitaje no suma”. Puede ser pero por algo se hace.

Hay más para saber, pero es difícil que se vea, el acceso al muelle es restringido y hay mucho sotreta, por eso es bueno armar esta panorámica. El puerto cobra visibilidad solo en periodos preelectorales pero lo que se muestra siempre es el perfil fotogénico, la cara amable, la de vender. Bajar por la escalinata de una planta que cambió de nombre y se le dio una mano de látex siempre garpa a la hora de tirar promesas pero nunca vi a un candidato caminar dos cuadras a la redonda de Vertiz y Cerrito. Eso también es la pesca.

Pesca son los factorías que se fabrican en España con un “metro estirado” y cuando llegan acá se les acorta la eslora para encajar en la reglamentación. Pesca son las empresas a ambos lados del océano que descargan en el muelle con la marca que va a ser comercializado en el mundo y que es diferente a la razón social del buque, o sea que mucho antes de ingresar a la bodega ya fue vendido. Me pregunto a qué precio vende la filial, la subsidiaria, colaboradora o el pedacito  argentino de la sociedad mixta a su casa matriz. Quien sabe, tal vez lo hará a valor de mercado o capaz a un poco menos para acotar tributos. Eso también es pesca.

Pesca es la prospección hecha por privados, las redes en áreas de juveniles con autorización oficial. los sistemas AIS apagados y las maniobras de trasbordo. Todo es la pesca y seguramente de lo mencionado en este párrafo podremos  seguir hablando.

Más recortes para la foto: Pesca son los elogios del excelentísimo presidente de la Xunta de Galicia que declara que en nuestras aguas se pesca el mejor langostino del mundo y al mismo tiempo un Ministro de la nación argentina que rebaja los aranceles para importación de buques para que así como se va el marisco también lo haga la poca industria naval que nos queda. 

Pesca son buques que no pueden justificar la inactividad pero conservan tanto los permisos como las cuotas para alimentar proyectos que tienden a la concentración. Son buques abandonados por sus dueños porque ya traspasaron el permiso a otro buque dejando  el perjuicio al Consorcio hasta que algún alma generosa se haga cargo del desguace. Es una que otra calle cortada por despidos o hundimientos, es también monotributistas en cooperativas y miles de metros cúbicos de cámaras frigoríficas que acumulan oro en pastillas. Vas a encontrar trabajadores no registrados, mal registrados, sindicatos de todo tipo y contratos de Perro amarillo, una reliquia ilegal  donde el trabajador se compromete a la no afiliación. Todo eso sin hacer la flexibilización laboral que intentan  desde los rincones liberales pero inútil desgastarse discutiendo porque en la pesca ya es bastante flexible y hace rato.

Todo es la pesca, los camiones cero kilómetro haciendo fila, las motitos sin VTV en el acceso al muelle, la puja por las cuotas en Paseo Colón, las denuncias a Prefectura y el aviso a la empresa armadora de quien es el denunciante antes que llegue la patrulla. El que pisa el puerto sabe todo esto y rara vez los de afuera escucharan algo porque es como tema tabú, mejor dejarlo así.

En este contexto lo menos que puede pasar es tener una lista de aportes previsionales salteada, un sueldo a cuentagotas o una factura colgada. Estamos a septiembre y los que lo hicieron bien ya completaron la cuota asignada, en el caso del filet ganaron más de dos dólares por cada tres exportados o más de doce por cada uno invertido en el caso del langostino. Como sea estos eficientes muchachos paran el barco y le invierten la que se hace en algún rulo financiero para arrancar con todo el año que viene. Los que la hacen mal reniegan con cacharros viejos y los vaivenes de la diaria pero igual da.  Esto va así, es complejo y dinámico pero en definitiva se reduce a poca cosa. En la pesca hay unos que ganan siempre mientras otros pierden repitiendo un ciclo hasta el infinito. Es fácil, todos los días sale el sol y se arranca pensando que no hay apuro por pagar hoy lo que se debe de ayer porque mañana entra plata fresca, así va. No hay ley que cambie esto, los fallos no son de reglamentación ni de implementación , hay un problema cultural de cómo concebimos la pesca de esa riqueza que está tirada en el mar. Mientras se festeje al vivo y se resignen los derechos de ser partícipes de los frutos de nuestro país esto seguirá así. 

Creo que fui claro, no entiende el que no quiere.

Cesar Briatore

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