Que la Industria Naval espere

Idas y vueltas en el sector estratégico que es ejemplo de pasividad y desazón.

Por César Briatore *

Los Obreros Navales celebran su día y es oportuno hacer un balance del año qué pasó. La mirada retrospectiva es algo casi vital en una industria de tiempos largos, conductas cíclicas y modos de producción estacionalizados. El tiempo para los navales es un compañero más porque en el puerto no hay horarios ni feriados. Amarras a cualquier hora, descargas a cualquier hora y ni hablar de correr porque se plancha un generador, se corta un spring o porque suena la alarma de sentina. En esa falta de horarios se foguea el compromiso y se nos pasa la vida. Todo queda atrás, el tiempo corre llevándote a vivir el hoy minuto a minuto pero nada se olvida, hace menos de un año se hundía el Rigel.

Es incesante, no es para cualquiera. Siempre digo que si aguantas una semana trabajando en el puerto no lo dejas más y lo sostengo. Dejando la lírica de lado vimos este último año como las tragedias pasadas donde decenas de marineros perdieron su vida en sus puestos de trabajo desataron una serie de acontecimientos que culminaron a principios de este año de la forma más previsible. Pasó lo que muchos sabíamos que iba a pasar: no pasó nada. Mi mente me lleva a febrero de este año donde era el momento culmine, el esperado y por algunos el temido. Se definía luego de muchas negociaciones qué futuro se le daría a la flota pesquera que hoy goza de dos características principales: obsoleta y/o importada.

Pero como no hay que perder la secuencia de cuál fue el camino para llegar a esta última semana de febrero que cierra toda discusión sobre el tema debo volver aún más atrás para hacer una pequeña reseña retrospectiva. Hace años, o más bien décadas, el sector marítimo lucha por tener una Ley de Industria Naval y Marina Mercante siendo el 2014 el año que se aunaron mayores consensos. La obsolescencia de las unidades y la merma en la actividad eran sin dudas la gran oportunidad para recuperar una industria devastada por la falta de inversión y decisiones políticas dignas de un enemigo.

El proceso para contentar a todos fue tan arduo que demoró varios años elaborar las reglas y luego varios meses para juntar los votos. A diferencia de la idea original de unificar los intereses de la Marina Mercante y la Industria Naval ambos rubros se trataron por separado generando a fines del 2017 las leyes 27.419 y 27.418 respectivamente.

Cuando la Ley de Promoción de la Industria Naval salió a la luz llegó la primera estocada al flamante marco normativo, un DNU que eliminaba la fuente de financiamiento, ni más ni menos. De este modo la Promoción se quedaba sin financiamiento que es algo así como un carro sin ruedas. Las mentiras esbozadas en ese entonces para justificar la acción restrictiva ya no vienen al caso porque oportunamente lo advertí de forma pública. Habían leyes pero no había resultados.  Se comenzó a hablar de la necesidad de renovar la flota y tanto el Ministerio de Seguridad, el Inidep como los grandes de la Pesca importaban buques, todo ante los ojos de la Ley.

El inexorable paso del tiempo hizo lo suyo y horadó tanto la utilidad de las embarcaciones como la paciencia de sus usuarios. Los hundimientos se hicieron muerte y esas muertes un reclamo colectivo. El reclamo llamó a la reflexión sobre la necesidad urgente de renovar la flota pesquera para que esa necesidad se haga promesa política. La promesa se convirtió en herramienta de marketing con reuniones en largas mesas, visitas en astilleros y fotos mostrando los dientes. Todo el combo en oferta, sensibilidad de campaña ante un problema real y la oportunidad de mostrar una acción de gobierno a un problema crónico que supera la grieta que dejó la década ganada o mejor dicho apenas empatada en lo que se refiere al sector de industria naval.

Finalmente el día llegó, el tortuoso camino de una solución integral al parque pesquero o que al menos colme alguna expectativa desembocó en algo que no contentó a nadie. Los pesimistas siguen con su pesimismo, los gruñones gruñendo y los indiferentes ahí, en su lugar tibio. La espera terminó y ahora el marco legal tiene forma y plazos porque se publicó el DNU 145/2019. Las anunciadas inversiones cercanas a los USD 3.000M en 20 años solo el tiempo dirá si se concretan pero sí sabemos que la obsolescencia que hoy sufrimos se computará recién en el año 2040. Si! Dentro de más de 20 años o dicho de otro modo dentro de 6 mandatos presidenciales. Los armadores tienen hoy la obligación cero de renovar la flota y si lo hacen lo hacen por su cuenta, a su riesgo y discreción pero con un antecedente inédito. Podrán computar como garantía de sus finanzas al permiso de pesca que el Estado otorga como concesión de explotación extractiva del recurso nacional.

El permiso que debe ser algo precario y revocable como mecanismo de control a las múltiples exigencias que demanda la actividad ahora se convertirse en la garantía de la construcción generando nuevos escenarios legales. Se puede dar el caso que un astillero ejecute la garantía en caso de incumplimiento de las erogaciones propias de cada etapa de la obra o por poner otro caso el Estado no podría revocar un permiso en caso de no justificar la inactividad porque ese permiso está trabado como garantía hacia un tercero. Pero aún hay más, siempre hay más. Los armadores ahora tienen más de veinte años para decidir si sus chatarras flotantes conviene seguir usándolas o bien jugarse a derogar ese decreto dentro de dos décadas cuando venza el plazo.

Querían Ley y ahora tienen Ley. No hay Promoción, ni Marina Mercante de bandera, ni renovación de flota pesquera. Estamos igual que cuando empezamos pero bajo la Ley. Feliz día a todos los Obreros Navales en su día!

(*) Obrero Naval en la industria pesquera, Técnico Superior en Administración Portuaria y miembro del Sindicato de la Actividad Naval Mar del Plata

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s